viernes, 6 de marzo de 2015

Preparándome para la llegada del nuevo habitante

Hace unos días asistí a la primera de las 6 sesiones que componen la preparación al parto en un centro increíble: Más Natural.

Ya, ya lo sé, pensareis que estoy loca e impaciente ya que no estoy ni de 4 meses y ya he empezado la preparación.

Sí, también sé que much@s os preguntareis porqué hago preparación al parto si ya la hice cuando esperaba a mi Pececillo.

Pues os lo voy a contar.


Todos los que hayáis pasado ya por una preparación al parto en la seguridad social ya sabréis que es demasiado básica e incluso, me atrevería a decir, prescindible. Al menos esa fue mi experiencia anterior.

En este caso, la preparación que ofrecen en Mas Natural, está más orientada a empoderar a la madre, a que sienta la seguridad de que podrá parir, a que conozca su cuerpo y las señales de posibles problemas.

Y también a la pareja, a que sepa realmente acompañarte en ese momento tan importante, a que sepa cómo aliviar un poco esa dolencia que se produce con el parto. Sí, dolencia, que no dolor. Cristina nos lo ha dejado muy claro en el primero de los módulos.

La palabra dolor da miedo pero el parto es algo que debería ser feliz, alegre y, en cierto modo, satisfactorio a pesar de ese dolor. Así que desterramos esa palabra y, como mucho, usamos dolencia. ¡Gracias Cristina!

Ya estoy deseando asistir al segundo módulo.


viernes, 20 de febrero de 2015

DIY: Carnaval centrado en el circo

Sí, ya sé que el carnaval fuñe la semana pasada pero como no quería desvelar el disfraz de Pececillo no pude publicar este post antes. Así que, os vale para futuros disfraces.

Como siempre, he intentando buscar algo original dentro de la temática propuesta. En lo que tardé en dejar a mi peque a la escuela entraron 3 payasos y 2 bailarinas.

Y, como yo no coso, que lo que hago es tunear sudaderas, se me ocurrió este original disfraz de conejo saliendo de la chistera del que estoy bastante orgullosa (sobre todo porque yo no se coser).



Paso a contaros el paso a paso. Es un poco largo pero, como siempre, para torpes novatos como yo.

Materiales

1 sudadera con capucha de color blanco o gris
Una cuarta de fieltro rosa
Una cuarta de fieltro del color de la sudadera (o lo más parecido posible)  (una cuarta)
Una cuarta de fieltro rojo
1 m de foam negro
Un par de hojas de periódico



Paso 1:

Cortar en el fieltro rosa la "pechera" del conejo y coserla a la sudadera. Una vez cosida cortar por la zona de la cremallera para poder ponerle después el disfraz al afortunado que lo va a utilizar.

Recuerda coser el fieltro también a ambos lados de la cremallera porque sino, al cortarlo, quedarán dos solapas sueltas.


Paso 2:

Cortar una tira ancha de fieltro gris (7-8 cms. aprox) que nos ayudará a colocar las orejas en la capucha. Hacer una plantilla para las orejas (más que nada para que ambas sean lo más parecidas posibles) y recortar con ella 4 piezas más de fieltro gris.


Paso 3:

Recortar en fieltro rosa 2 piezas para la parte interna unas orejas.


Paso 4:

Coser las orejas. Primero cosemos las piezas rosas, cada una en una pieza gris. Después, y del revés (que quede lo rosa por dentro) cosemos la otra pieza gris a cada una de las 2 resultantes.

Al darle la vuelta el resultado debería ser parecido a esto:


Paso 5:

Rellenamos con periódico para darle un poco de consistencia y las cosemos a la banda gris con la que las sujetaremos a la capucha de la sudadera.


Cosemos la banda con las orejas en la capucha y, con unas puntadas en la base de las orejas, intentaremos que queden lo más tiesas posibles para que se vean bien.


Paso 6:

Cortamos una banda ancha de foam negro con la que haremos la copa de la chistera. Tened en cuenta el ancho de la sudadera, no del niño. Cortamos también una tira en fieltro rojo para hacerle la cinta decorativa y cosemos esta cinta en el foam.



Paso 7:

Cortamos dos circunferencias anchas de foam negro para hacer el ala de la chistera (yo hice 2 para que no se viese negro por arriba y gris por abajo). Las unimos cosiendo.



Paso 8:

Cosemos la parte de la copa de la chistera a la parte baja de la sudadera.


Paso 9:

Este es, para mi, el más pesado y complicado porque no puede hacerse a máquina.

Hay que coser el ala de la chistera intentando que quede erguida.



No recuerdo en qué momento lo hice, pero acordaos de cortar también la chistera para que la sudadera se pueda abrir.

Ale, ya podéis disfrazaros de mago y que vuestro peque complete el conjunto con un disfraz gracioso, sencillo y muy original.

viernes, 13 de febrero de 2015

Así sí

El miércoles tuve la suerte, por fin, de asistir a una de las visitas preparto que organiza el Hospital Universitario de Torrejón de Ardoz.

Había oído muchas cosas sobre parir en este hospital y todas buenas así que quería verlo por mi misma y, más que eso, conseguir que Tritón me acompañase para que entendiese porqué quiero que el nuevo habitante del océano venga al mundo allí.

Y vaya si lo entendió. El primer comentario que me hizo al salir fue "Joder, si es que en el anterior parto te hicieron sin preguntar todo lo que aquí no hacen por protocolo". Se refería a enema, oxitocina, episiotiomía y maniobra de Kristeller. Y aunque mi parto no fue del todo mío salí de allí agradecida porque todo acabó muy bien para lo que podía haber pasado.

El caso es que ahora quería tener yo el control y con la visita de ayer me han hecho sentir que así será.

Para empezar nos pidieron disculpas por no poder enseñarnos las instalaciones, hace tiempo los grupos eran más reducidos y no había problema pero ahora hay demasiada gente interesada y no es plan de organizar una ruta con 30 personas cotilleando mientras los profesionales están trabajando. Es entendible. Así que nos ponen un power point y nos van explicando todo lo que puede pasar desde que llegamos al hospital hasta el día que salimos por la puerta.


Al acabar la presentación nos permitieron hacer todas las preguntas que quisimos e, incluso, cuando ya acabamos y nos fuimos, se quedaron atendiendo algunas consultas en privado que la gente no quiso hacer en voz alta.

Vamos, que por protocolo da gusto, pero es que el personal acompaña del mismo modo y hace que sientas que ese día será tuyo y no de los médicos, matronas, etc.

Así sí se hacen las cosas.

Aún me queda mucho para que venga al mundo mi nuevo habitante pero ya estoy deseando pasar por esa experiencia allí.

Desde aquí mi más sincero agradecimiento al personal de paritorio del Hospital Universitario de Torrejón de Ardoz por la atención recibida ayer.